Tras varias semanas de lluvia y nieve, el pasado 20 de enero, conseguimos llegar hasta el Campus de New Holland en la localidad segoviana Peñarubias de Pirón, donde nos estaba esperando el T7050 Autocommand, el mediano de la serie a la que pertenece el galardonado T7070 Autocommand, “Tractor of the Year 2010” en la Feria de Hanover.
New Holland presenta para el mercado español, en la Feria de Zaragoza, un nuevo tractor de la serie T7000, el T7070 Autocommand. Viene con premios, ya que en la Feria Agritechnica de Hannover (Alemania), celebrada el pasado mes de noviembre, lo han galardonado con el título de “Tractor del año 2010” y con el de “Tractor de Oro al Diseño”. Este premio valora el diseño, el confort del tractorista y la facilidad de manejo. Esto último, es decir, si es fácil su “uso y disfrute” es lo que intentaremos reflejar en estas líneas.
Dos opciones en la serie T7000, Powercommand y Autocommand
Antes de subir a la cabina para ver cómo se maneja el tractor, veamos cómo queda la serie T7000 de New Holland (cuadro I), los mandos y los cambios que se han realizado y que afectan al manejo del tractor. Exteriormente los modelos Autocommand sólo se diferencian de los Powercommand en unas placas metálicas como la de la foto 1, que a ambos lados, en el capó, lleva la nueva línea Autocommand.
Dentro de los Powercommand existen dos posibilidades: Standard o Sidewinder; esta última incorpora mejoras frente a la Standard, del tipo: opciones de ventilador reversible y freno motor, toma de fuerza automática, selección electrónica de toma de fuerza, distribuidores electrohidráulicos, el joystick es electrónico de serie y lógicamente también incorpora el apoyabrazos Sidewinder II.
La nueva línea Autocommand que incorpora un modelo con más potencia, el galardonado T7070, viene de serie con la opción Sidewinder II y tiene de serie algunas de las opciones y algunos automatismos de la serie Powercommand, pero sobre todo, se diferencia en la transmisión, que en los modelos Autocommand es una transmisión variable continua.
De la estética de los tractores hay poco que hablar. Es una línea muy conseguida y no he oído nunca ninguna opinión en contra de su estética. Es agradable al tiempo que agresiva y, como ya se ha dicho de ella, con los ojos rasgados (foto 2).
New Holland nos ha permitido utilizar un T7050 Autocommand, en el Campus de formación (foto 3) que esta empresa tiene en Segovia, en el término de Peñarrubias de Pirón para ser más exactos (que por cierto, enhorabuena por la idea, el sitio y el funcionamiento de dicho Campus).
Nos subimos al tractor y regulamos el asiento
Y empezando ya con la ergonomía y la facilidad de manejo, lo primero es subir a la cabina del tractor, y lo hacemos por la puerta izquierda. La escalera tiene cuatro peldaños, el primero muy asequible en altura, hasta para los que ya tenemos cierta edad. No es de plataforma, aunque suponemos que cumple la norma y es cierto que se usa al subir. Para bajar, si se baja de frente, aunque ya sabemos que no es lo recomendado, es inutilizable porque no sobresale del segundo peldaño y nos obliga a saltar desde este segundo peldaño (foto 4). ¿Será regulable?
Para subir a la cabina, las asas de la columna y de la puerta son útiles y están bien colocadas, al alcance de cualquiera, independientemente de la altura que se tenga. Una vez en la plataforma de la cabina, el acceso al puesto del conductor mejoraría si el asiento del acompañante se pudiera desplazar hacia atrás. Aquí si depende del tamaño, grosor, de las piernas de cada cual.
Por el lado derecho el acceso hasta la plataforma es igual de fácil que por el lado izquierdo, pero una vez arriba, llegar hasta el asiento del conductor es difícil, dado que están los mandos que no permiten el paso. Por ello se considera que la puerta de la derecha es sólo de emergencia.
Una vez en el puesto del conductor hay que regular la altura del asiento, la inclinación del respaldo y la distancia del asiento al volante. Lleva su cinturón de seguridad, como también lo lleva el asiento del acompañante (New Holland lo denomina asiento para formación y advierte que es sólo para eso, para formación; yo no creo que se le dé solamente ese uso), que es abatible y en su respaldo abatido hay huecos para encajar recipientes que contengan bebidas.
El manual de instrucciones del tractor indica que hay una regulación del asiento del operador que permite girarlo hacia la derecha 7º, 14º ó 21º con el fin de tener que girar menos el cuerpo cuando se realizan labores que exigen mucho tiempo de atención hacia atrás. Se nos pasó comprobarlo.
Cuando ya hemos ajustado las regulaciones del asiento del conductor, deberemos ajustar la posición del apoyabrazos Sidewinder que, para ello, dispone de un mando eléctrico (foto 5) que adelanta y sube, o retrasa y baja (se mueve sobre un carril inclinado) el apoyabrazos a gusto del consumidor.
La columna de dirección es regulable en altura y en inclinación, lo cual permite poner el volante en la posición que más cómoda resulte para el operario.
Para acceder al asiento, la columna de dirección debe estar en la posición más vertical posible y para salir hacia la puerta de la cabina también.
Primeras impresiones
una vez sentado en el puesto de conducción
Para ser muy claros y directos, como primera impresión destaca:
- Primero, desde el puesto del conductor se llega bien y se cierra bien la puerta izquierda. También se llega bien, tanto para abrir como para cerrar, al cristal trasero, que es abatible. Se llega bien a todos los mandos salvo a aquellos que están delante del volante (entre el volante y el cristal delantero) que quedan un poco alejados (foto 6). Si aproximamos más el asiento creamos otras incomodidades.
- Segundo: se domina todo. La visibilidad es magnífica. Sensación de amplitud. Mucho cristal. Las cuatro columnas de esta cabina (que se llama Horizon) no restan visibilidad. En mi caso ni el tubo de escape, restaba apenas visibilidad, por estar alineado con la columna delantera derecha (foto 7).
Llama la atención lo liso que es el techo, por no tener no tiene ni salidas de aire. Las salidas de aire más altas están a la altura del asiento del conductor. Esperemos que el compresor del climatizador sea lo suficientemente potente para enfriar un habitáculo que, como hemos dicho, tiene mucha superficie de cristal.
Después de un rato que dedicamos a atender a la explicación del funcionamiento de los mandos y del monitor; estamos deseando arrancarlo y manejarlo nosotros, pero todavía deberemos comentar algunas cosas más.
Nunca había caído en la cuenta, sólo tres mandos se manejan con la mano izquierda. Y son: el mando de luces y bocina, la palanca del freno de mano y la palanca inversora de la columna de dirección (que también es freno electrónico de estacionamiento). Ah! Y es posible que la regulación de la climatización, que está en la columna trasera izquierda de la cabina. El resto de los mandos, un montón, se manejan con la mano derecha.
Los tres pedales, el de embrague, el de freno, y el del acelerador son suspendidos. Comprobaremos más tarde, durante el manejo del tractor, que la utilización de los pedales, si el operario quiere, es muy limitada, ya que se pueden accionar sus funciones manualmente. Aunque el del embrague es necesario pisarlo para poder poner en marcha el motor.
¡Por fin! Ya está arrancado
Un vez arrancado, pero aun parado, accionamos la dirección (hidrostática), es suave y cómoda de manejar. Con la palma de la mano, la izquierda normalmente, apoyada sobre la superficie del volante y sin ejercer mucha presión, se puede girar la dirección de tope a tope sin mayor esfuerzo. ¡Cuántas bolas de volante hemos visto manejar porque las direcciones no eran tan suaves!
El accionamiento de la palanca inversora situada en la columna de dirección con la mano izquierda es fácil cuando te coincide la mano con la situación de la palanca, es decir, al girar el volante; si no es así, es cuestión de acostumbrarse a cambiar el sentido de la marcha con las otras dos posibilidades que tienes en la mano derecha.
El sonido del motor es hasta agradable, por lo menos para aquellos a los que nos gustan los motores. La cabina está bien aislada. El ajuste de las puertas es correcto. Suelo con esterilla de goma, cristales curvados y aislamiento en el techo. Sólo hay unos momentos en los que el sonido dentro de la cabina no es que sea desagradable, pero sí es, digamos, llamativo. Ocurre en el tiempo de la “parada activa”, que más adelante comentaremos.
El apoyabrazos Sidewinder II, un gran amigo para el operador
Vamos, ahora, a narrar, aunque sea de una forma no muy técnica, los restantes mandos. Esta cabina tiene un “gran amigo del operador” que es el apoyabrazos. Le llaman Sidewinder II. Tiene de todo, desde ese interruptor, del que ya hemos hablado, para desplazar el apoyabrazos hacia adelante y hacia atrás, pasando por una tapa abatible que permite acceder a los mandos de control de caudal, de deslizamiento, de límite de altura de los elevadores delanteros y traseros y, de estos últimos, la regulación de la velocidad de descenso y la regulación de la sensibilidad (foto 8).
Con la tapa cerrada, tenemos acceso a los cuatro distribuidores electrohidráulicos, a la conexión de las dos tomas de fuerza, delantera y trasera (mandos en amarillo, ¡cumpliendo la Norma!)
Mi amigo el Sidewinder II tiene también un joystick electrohidráulico (foto 9) para el manejo de una pala frontal (que no pudimos manejar porque el tractor que utilizamos no disponía de ella). Y lleva también un acelerador de mano y los mandos para variar el control de esfuerzo y de posición del elevador. Y además dos elementos de los que vamos a hablar ahora:
- El primero es una pantalla táctil llamada Intelliview III, (foto 10) que bien manejada te cuenta todo lo que le pasa al tractor, todo lo que estás haciendo con el tractor y todo lo que debes hacer con el tractor. Dicho menos llanamente, se accede con facilidad a una amplia información que incluye control del rendimiento, estadísticas de trabajo y datos sobre el mantenimiento del tractor. Pero además es compatible con Isobus (menos cables) por lo que con este monitor se pueden manejar muchas de las máquinas con las que va a trabajar el tractor.
- El segundo es una palanca multifunción que ha sido bautizada con el nombre de Commandgrip (foto 11). Su manejo es una delicia. La empujas hacia delante y el tractor se mueve hacia delante hasta alcanzar una velocidad que el operador ha determinado antes. La sueltas y te mantiene esa velocidad. Si estando trabajando o en transporte tiras de ella hacia atrás el tractor disminuye su velocidad, hasta llegar a pararlo si continuas tirando de ella y si aún sigues tirando de ella, el tractor invierte su sentido de marcha. Esta operación puede durar menos de lo que usted ha tardado en leer este párrafo.
El concepto y manejo de esta palanca, que es muy intuitivo, es nuevo en los tractores New Holland, pero no es nuevo para esta marca, procede de las picadoras de forraje New Holland FR9000.
Es intuitivo porque ya desde antiguo se tira de las riendas de un caballo para pararlo. Y también desde hace tiempo, la manera de acelerar los motores de un avión consiste en empujar unas palancas. Se reduce el régimen de los reactores tirando hacia atrás de las palancas e incluso para “meter la reversa” (parte del sistema de frenado al tomar tierra) se desplazan ligeramente esas palancas y se tira aún más de ellas hacia atrás. Se cuenta que algunos de los conductores de los primeros automóviles, acostumbrados a montar a caballo, atropellaron a algún transeúnte porque intentaban parar el coche tirando del volante.
Volviendo a nuestro Commandgrip, cuando detenemos el movimiento del tractor accionando la palanca y no realizamos ninguna acción, la transmisión entra en “parada activa”. En esa situación la transmisión trabaja para que el tractor no se mueva. Aunque esté en pendiente. Se oye un “sonido de sistema hidráulico” que resulta sorprendente. A los 45 segundos se conecta automáticamente el freno electrónico de estacionamiento (EPB) y cesa el ruido. También se conecta automáticamente el freno electrónico de estacionamiento si apagamos el contacto o si el operador abandona el asiento durante más de cinco segundos.
La tensión del muelle que hay que vencer, tanto al inclinar la palanca hacia delante para avanzar, como al tirar de ella para frenar y/o retroceder, es ligera y el accionamiento de la palanca no supone ningún esfuerzo. El movimiento es momentáneo, pues al soltarla vuelve a su posición de reposo. La longitud del recorrido, que por nuestra acción, realice la palanca, influye en la respuesta del tractor. La velocidad de respuesta del tractor es regulable en el panel integrado de control.
Pero no queda ahí la delicia del manejo de esta palanca. Sin necesidad de empujarla o tirar de ella puedo, con un pequeño movimiento del dedo pulgar, invertir rápidamente el sentido de la marcha del tractor. Puedo también manejar la posición del elevador hidráulico trasero, dos distribuidores electrohidráulicos, activar el autoguiado, variar o ajustar la velocidad, activar el control de crucero y además establecer una secuencia de giro en el cabecero (HTS). No sabía yo que mi dedo “gordo” fuera tan útil y tuviera tanto poder.
Empecemos por la última de estas acciones, el HTS, consiste en establecer una secuencia de operaciones a realizar en un determinado momento. Veamos si con un ejemplo de una secuencia sencilla se entiende el proceso. Arando con un arado reversible, cuando llego al cabecero debo: levantar el arado, voltearlo, hacer la maniobra de giro y volver a bajar el arado al tiempo que comienzo a trabajar de nuevo en sentido contrario al que traía. Bueno, pues si antes de empezar a realizar estas operaciones, le digo al tractor, apretando un botón con el dedo pulgar, memoriza lo que voy a hacer (alzo, volteo y bajo de nuevo), y cuando he terminado de hacerlo, le digo al tractor, con otro movimiento del pulgar, guárdalo, lo que ocurre es que a partir de ese momento, cada vez que yo le diga, con otro movimiento del dedo pulgar, repite, el tractor repetirá la misma secuencia de operaciones en los mismos intervalos de tiempo en los que yo las realicé. Mientras, yo realizo la maniobra de volante. Estos intervalos de tiempo son modificables. Las instrucciones para realizar todas estas operaciones no pueden ser más sencillas, pero hay que cogerles el tranquillo. Se pueden registrar hasta 32 pasos en cada secuencia. Se pueden reproducir de forma continua (automático) o como una serie de pasos individuales (manual). Se puede grabar el control de las válvulas remotas, la posición del elevador o la velocidad de giro del motor. Con todo esto, los giros en los cabeceros son mucho más relajados.
Otra de las funciones que tiene esta palanca es la de poder variar la velocidad. Se pueden establecer tres gamas o familias de velocidades (F1, F2 y F3). La F3 es la más rápida y debe contener al límite superior de la F2. Igual pasa entre la F1 y la F2. Se cambia de una a otra con un botón, accionado con el dedo pulgar, botones de color naranja (¡como debe ser!) que tienen el signo (+) o el signo (–). Dentro de la misma gama la velocidad se varía accionando una pequeña rueda. Dependiendo de la velocidad con la que el operador accione la rueda la respuesta del tractor será más o menos rápida.
Pasemos ahora al panel de control integrado (foto 12) con 25 botones que me sirven para configurar el funcionamiento del tractor. Permite configurar las funciones que aparecen en la siguiente lista:
1. Ventilador
2. Régimen constante del motor.
3. Secuencia de giro en los cabeceros (HTS).
4. Distribuidores traseros.
5. Modo manual.
6. Bloqueo de la suspensión.
7. Doble tracción manual y automática.
8. Bloqueo del diferencial manual y automático.
9. Toma de fuerza automática.
10. Control de deslizamiento.
11. Elevador trasero.
12. Sensibilidad de aceleración.
13. Prioridad del joystick.
Una vez configurados los controles no necesitan ser ajustados para cada operación.
Y por último vamos a comentar algo más, la pantalla táctil, que también tiene su nombre propio, se llama: Monitor Táctil Intelliview III (foto 13). Situado en la parte delantera del apoyabrazos, a la derecha de la palanca Commandgrip y justo delante del joystick de la pala frontal.
La posición es modificable para adaptar la distancia a las preferencias del operador.
Tiene seis menús diferentes que se pueden configurar para todas las operaciones.
Da información sobre:
- Productividad. Capacidad de trabajo (ha/h). Superficie trabajada (ha). Tiempo restante para terminar una determinada parcela, previamente introducida, si seguimos trabajando al ritmo actual, distancias recorridas, etc.
- Consumos y régimen de giro de motor.
- Velocidades.
- Estado de los distribuidores.
- Las secuencias introducidas para los giros en los cabeceros HTS.
Existen un montón de regulaciones que aquí no se mencionan. El manual de uso de la serie T7000 tiene unas 370 páginas pero, no hay que asustarse, New Holland nos dijo que la Guía Rápida que se entrega al usuario tiene sólo nueve páginas (foto 14) y, comprobado, es suficiente para empezar a manejar el tractor.
Aprender a sacarle al tractor todas las posibilidades que tiene, que son muchas, llevará algo más de tiempo. Hay que saber explicárselo al futuro usuario. Se lo hemos comentado a New Holland. Y New Holland nos ha contestado que es consciente de esto, y que en línea con su espíritu de mejora constante y de atención a su cliente, tiene personal especializado en la entrega del tractor.
Para los que hemos conocido el mundo comercial de los tractores, sabemos la importancia que tiene la “entrega” de un tractor nuevo. Un usuario que le sepa sacar todo el jugo a su tractor será la mejor publicidad que pueda tener una marca de tractores. La “entrega” que no ha de ser puntual, sino continua y/o repetitiva, es fundamental para que el usuario sepa exprimir su máquina. En este caso, en el que hay un software complejo que manejar, aunque las instrucciones de manejo sean sencillas, habrá que repetirle al usuario, a más edad más veces, algunas de las numerosas posibilidades que tenemos de obtener información del tractor y de sacarle el jugo a sus prestaciones. Aunque sólo sea para convencerle de que el modo Auto, en muchas condiciones de uso, nos puede ahorrar tiempo, dinero y cansancio.
Quisimos comparar sensaciones con un tractor Powercommand, pero nos aburrimos en seguida, parecía que iba bien, pero no había sensaciones nuevas. Nos volvimos rápidamente al Autocommand.
Cuando empezaba a oscurecer probamos las luces de trabajo, de posición y de alumbrado (fotos 15 y 16). En el lado derecho, muy próximo al techo, lleva un sinóptico con interruptores para la conexión de las luces. Hay ocho luces de trabajo. Las luces de alumbrado son muy buenas.
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