Artículos

  • Aumentar fuente
  • Disminuir fuente
  • Imprimir
Sistemas agrarios sostenibles económicamente, el caso de la siembra directa
González Sánchez, E.; Pérez García, J. J.; Gómez Ariza, M.; Márquez García, F.; Veroz González, O.
Núm. 312. En Dossier. Julio de 2010
12-7-2010

En el presente artículo se muestra un buen ejemplo de sostenibilidad económica. Se presentan datos actuales de costes de cultivo de una rotación de trigo-girasol en el sur de España, manejando los cultivos con los métodos convencionales en comparación con la siembra directa. Según datos de la Encuesta Nacional de Superficies y Rendimientos (Esyrce), suman casi 2,7 millones de hectáreas en 2009, hecho que nos anima a proponer modelos agrarios contrastados que suponen un ahorro de costes para los agricultores españoles.

0 comentarios  |  0 votos
  | 0 votos
Sistemas agrarios sostenibles económicamente, el caso de la siembra directa
ver mas

En tiempos de crisis, es necesario potenciar prácticas que mejoren la rentabilidad del campo en España, dado que el escenario de las campañas venideras, postperiodo PAC 2007-2013, es aún muy incierto. El fomento de las Administraciones públicas de técnicas agrarias sostenibles debe ir encaminado tanto a la primordial sostenibilidad medioambiental, como a la presupuestaria.

Manejar la rentabilidad

De un modo simple, podemos indicar que la cuenta de resultados de una campaña va a resultar de los ingresos menos los gastos que se tengan en dicho ejercicio. El cuadro I muestra un modelo de cuenta de resultados sencillo, donde a partir de los ingresos totales se van incorporando diferentes partidas de gastos, hasta llegar al resultado final. Las zonas intermedias nos indican diferentes resultados indicativos.

Ingresos

En cuanto a ingresos, el productor normalmente contará con los ingresos de venta de producto y las subvenciones. Dentro de éstas, la más común es el pago único de la PAC, que nos viene definido por las campañas de referencia, mientras que el precio de venta de la cosecha se ve afectado anualmente por las oscilaciones del mercado, en el que poco margen de maniobra tiene el agricultor. Son múltiples los estudios que constatan el mantenimiento de las producciones en siembra directa en comparación con el laboreo convencional, por lo que podemos asumir unos ingresos similares en ambos casos por este concepto. Si bien, en condiciones difíciles, normalmente los rendimientos en siembra directa son más homogéneos por lo que los ingresos son más estables de un año a otro.

En el caso de la siembra directa, dependiendo de la comunidad autónoma en que nos encontremos, podremos tener un ingreso adicional al pago único en el concepto de subvenciones, que viene derivado de la solicitud de una ayuda agroambiental. Por ejemplo, en Andalucía, la Consejería de Agricultura y Pesca ha puesto en marcha en la presente campaña una ayuda agroambiental dentro de la Submedida 12: agricultura de conservación en cultivos herbáceos en pendiente (214-12). Esta ayuda supone un incentivo durante cinco años de 59,04 € por hectárea, donde el agricultor se compromete a realizar siembra directa, utilizando para ello maquinaria que instale la semilla en el lecho de siembra sin haber movido previamente el suelo con ningún tipo de apero de labor. Además, en el caso de sembrar girasol, el agricultor deberá realizar el picado y extendido de las cañas. El área de actuación de esta medida corresponde a las superficies de cultivos herbáceos en las que la pendiente media del recinto Sigpac sea superior al 8%.

Gastos

En esta partida, podemos diferenciar entre gastos fijos y variables, resultantes de costes operacionales y costes en insumos:

- Gastos fijos: gastos de maquinaria, de depreciación, impuestos, intereses y seguros.

- Gastos variables: gastos operacionales (combustible, mantenimiento, recambios, alquiler de equipo y mano de obra) y gastos de insumos: semilla, fertilizantes y agroquímicos.

Vamos a suponer que los gastos fijos son iguales en una misma finca que desea comparar los sistemas convencionales y de conservación, si bien normalmente en una finca en siembra directa estos gastos son menores, al tener menores necesidades de maquinaria. En lo referente a gastos variables, el agricultor va a tener mayores posibilidades de actuación para rebajar la cifra final, ya que el cambio a siembra directa supone rebajar la cantidad media de gasto de un agricultor convencional.

En el cuadro II se valoran los costes de cultivo de trigo duro, comparando las tareas en el modelo convencional con respecto a la siembra directa. En este caso, se suplen las labores del suelo por el empleo de productos fitosanitarios. Los datos que a continuación se presentan toman en cuenta el precio de alquiler de servicios para las tareas mecanizadas en campo.

En el cuadro III suponemos igual producción en ambos casos, teniendo en siembra directa el ingreso adicional de la ayuda agroambiental a la agricultura de conservación en cultivos herbáceos.

En el cuadro IV se valoran los costes de cultivo de girasol. En este caso, al igual que en el trigo, se suplen las labores del suelo por el empleo de productos fitosanitarios. Igualmente, se toman datos de empresas de servicios para tareas mecanizadas.

En el cuadro V suponemos que la producción en ambos casos es la misma. Al igual que el caso del trigo duro, se puede disfrutar de la ayuda agroambiental si se cumple con los requisitos, ya que no es una ayuda a un cultivo específico, sino a una técnica.

En el cuadro VI se muestra la mejora en la cuenta de resultados que un agricultor podría obtener mediante siembra directa. Aunque no refleja el beneficio neto, ya que faltaría detraer los gastos fijos de la explotación, sí podemos decir que en la rotación, el productor sumaría un ahorro de 234,82 € por hectárea con respecto al laboreo convencional.

Conclusiones

En términos económicos, los buenos resultados en las cuentas de las técnicas de agricultura de conservación, en especial de la siembra directa, sirven como punto de luz a la muy mermada rentabilidad actual del campo. A esto habría que añadirle, aunque en este artículo no se ha valorado, la rentabilidad social de la siembra directa, un asunto nada desdeñable, ya que aparte de la rentabilidad privada que recibe el agricultor, consigue una eficaz protección y mejora de los recursos naturales suelo, agua y aire. l

Más información: www.agriculturadeconservacion.org

Autores

González Sánchez, E.1, 2; Pérez García, J. J.3; Gómez Ariza, M. 1; Márquez García, F.2,1; Veroz González, O.1

1Asociación Española Agricultura de Conservación / Suelos Vivos (AEAC/SV).

2Grupo de investigación de mecanización y tecnología rural AGR126. ETSIAM. Universidad de Córdoba.

3Área de Producción Agraria. Ifapa Centro Rancho de la Merced.



Compartir con Facebook Compartir con Twitter

Tu comentario

captcha

Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de EUMEDIA.

No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

0 productos en el carrito
ir al carrito
Suscripción a boletines
© Eumedia S.A. c/Claudio Coello 16, 1º. 28001, Madrid
Tefl. (+34) 91 426 44 30 Fax.(+34) 91 575 32 97 em@eumedia.es